Yo la(o) quiero recuperar…
Esta frase es pronunciada tanto por hombres que fueron dejados por sus parejas después de un mes de noviazgo (o como quieran llamarlo), como de varios años.
A este deseo le cabe la siguiente pregunta:
¿Recuperar qué cosa?
“La mujer que amo”, podrían responder algunos.
Uno puede enamorarse de cualquiera y hasta de forma casi instantánea, pero el enamoramiento es un flechazo, un deslumbramiento, una idealización.
En algunos casos el enamoramiento es la antesala del amor. Pero en otros no. Es más…en la gran mayoría, no.
Para amar verdaderamente hay que conocer a la otra persona. De lo contrario el amor sería un espejismo de los sentimientos en el que amaríamos algo que no existe, que creemos ver pero no está.
Como los famosos “oasis” del desierto que el perdido muerto de calor y de sed divisa a lo lejos y se alegra al pedo porque jamás llega.
¿”La mujer/hombre que amabas” era capaz de engañarte, luego elegir al otro(a) y más tarde dejarte por ese otro(a) cagándose en todo?
¿Esa es la mujer/hombre que amas? ¿O amabas a una(o) que creías diferente?
“Quiero que todo vuelva a ser como antes”, dicen otros.
¿Que todo vuelva a ser como cuando?
¿Como antes de que te dejara?
¿Como cuando te quería dejar y no se animaba?
¿Como cuando te echaba la culpa de equis cosas para empezar a tener excusas justificadas para dejarte?
¿Como cuando se fijaba en otro(a)… y se dejaba seducir por ese otro mientras era tu novia(o)?
¿Como cuando te engañaba pero tú no lo sabías?
Pregúntatelo en serio… ¿Que todo vuelva a ser como cuando?
“Bueno… pero en un momento éramos totalmente felices y nada de eso sucedía”.
Ajá….no sucedía, pero sucedió.
Por lo tanto esa mujer/hombre con la que todo era perfecto era potencialmente capaz de actuar de la manera que terminó actuando.
Si existiera la máquina del tiempo que todos en estos casos desearíamos tener
¿A dónde haríamos que nos lleve esa máquina?
“Al momento donde todo era perfecto”.
Ok… buenísimo.
¿Y después qué hacemos?
¿Detenemos el tiempo para que se quede ahí?
Porque inexorablemente si estamos con una potencial engañadora, a medida que el tiempo avance nos vamos a ir arrimando al horno nuevamente y no podemos estar yendo y viniendo en el tiempo toda la vida.
El pensamiento más indicado entonces sería “Yo quiero volver al momento en donde yo creía que ella/él no era como resultó ser”.
Caramba…que feo suena. Pero bueno… aparentemente es eso lo que queremos ¿no?
Es algo así como decir:
“Yo no quiero que haya pasado lo que paso”.
“Yo no quiero que haga lo que hizo”.
“Yo no quiero que sea como es”.
La puta que lo parió…. cómo se complica la cosa ¿eh?
¿Se complica… o se facilita?
La respuesta a esa pregunta depende si confundimos “complicado” con “doloroso”.
¿Duele saber que no teníamos lo que creíamos tener?
Sí… duele.
Pero más vale una realidad dolorosa, que una irrealidad cómoda.
Asumir esa realidad dolorosa es estar en el camino de la recuperación verdadera.
Refugiarse en una irrealidad cómoda que nos alimente de falsas esperanzas, es caminar hacia el espejismo del oasis.
¿Por qué esa cara?
¿Acaso estás tomando esto como una mala noticia?
Yo más bien me alegraría, porque todo esto significa que la mujer/hombre a la que vas a amar por lo que “verdaderamente” es, no está en el pasado al cual no puedes volver, sino que está en el futuro, al cual indefectiblemente vas a ir.
Yo la(o) quiero recuperar…
Esta frase es pronunciada tanto por hombres que fueron dejados por sus parejas después de un mes de noviazgo (o como quieran llamarlo), como de varios años.
A este deseo le cabe la siguiente pregunta:
¿Recuperar qué cosa?
“La mujer que amo”, podrían responder algunos.
Uno puede enamorarse de cualquiera y hasta de forma casi instantánea, pero el enamoramiento es un flechazo, un deslumbramiento, una idealización.
En algunos casos el enamoramiento es la antesala del amor. Pero en otros no. Es más…en la gran mayoría, no.
Para amar verdaderamente hay que conocer a la otra persona. De lo contrario el amor sería un espejismo de los sentimientos en el que amaríamos algo que no existe, que creemos ver pero no está.
Como los famosos “oasis” del desierto que el perdido muerto de calor y de sed divisa a lo lejos y se alegra al pedo porque jamás llega.
¿”La mujer/hombre que amabas” era capaz de engañarte, luego elegir al otro(a) y más tarde dejarte por ese otro(a) cagándose en todo?
¿Esa es la mujer/hombre que amas? ¿O amabas a una(o) que creías diferente?
“Quiero que todo vuelva a ser como antes”, dicen otros.
¿Que todo vuelva a ser como cuando?
¿Como antes de que te dejara?
¿Como cuando te quería dejar y no se animaba?
¿Como cuando te echaba la culpa de equis cosas para empezar a tener excusas justificadas para dejarte?
¿Como cuando se fijaba en otro(a)… y se dejaba seducir por ese otro mientras era tu novia(o)?
¿Como cuando te engañaba pero tú no lo sabías?
Pregúntatelo en serio… ¿Que todo vuelva a ser como cuando?
“Bueno… pero en un momento éramos totalmente felices y nada de eso sucedía”.
Ajá….no sucedía, pero sucedió.
Por lo tanto esa mujer/hombre con la que todo era perfecto era potencialmente capaz de actuar de la manera que terminó actuando.
Si existiera la máquina del tiempo que todos en estos casos desearíamos tener
¿A dónde haríamos que nos lleve esa máquina?
“Al momento donde todo era perfecto”.
Ok… buenísimo.
¿Y después qué hacemos?
¿Detenemos el tiempo para que se quede ahí?
Porque inexorablemente si estamos con una potencial engañadora, a medida que el tiempo avance nos vamos a ir arrimando al horno nuevamente y no podemos estar yendo y viniendo en el tiempo toda la vida.
El pensamiento más indicado entonces sería “Yo quiero volver al momento en donde yo creía que ella/él no era como resultó ser”.
Caramba…que feo suena. Pero bueno… aparentemente es eso lo que queremos ¿no?
Es algo así como decir:
“Yo no quiero que haya pasado lo que paso”.
“Yo no quiero que haga lo que hizo”.
“Yo no quiero que sea como es”.
La puta que lo parió…. cómo se complica la cosa ¿eh?
¿Se complica… o se facilita?
La respuesta a esa pregunta depende si confundimos “complicado” con “doloroso”.
¿Duele saber que no teníamos lo que creíamos tener?
Sí… duele.
Pero más vale una realidad dolorosa, que una irrealidad cómoda.
Asumir esa realidad dolorosa es estar en el camino de la recuperación verdadera.
Refugiarse en una irrealidad cómoda que nos alimente de falsas esperanzas, es caminar hacia el espejismo del oasis.
¿Por qué esa cara?
¿Acaso estás tomando esto como una mala noticia?
Yo más bien me alegraría, porque todo esto significa que la mujer/hombre a la que vas a amar por lo que “verdaderamente” es, no está en el pasado al cual no puedes volver, sino que está en el futuro, al cual indefectiblemente vas a ir.
Publicado hace 7 meses